Fábrica de quesos con medio siglo de vida abre las puertas de un almacén gourmet

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Son pareja y se animaron a abrir un espacio propio con los productos que su familia produce desde hace más de 50 años.

 

Ubicada en una zona rural, a unos pocos kilómetros de la localidad bonaerense de Los Toldos se emplaza desde el año 1964 la fábrica de quesos Santa María. En el establecimiento ya son tres las generaciones que trabajan arduamente para  que la tradición se perpetúe. Con receta original de Holanda, los quesos se hicieron un lugar en el mercado rosarino de la mano de uno de los nietos quien comenzó vendiendo a conocidos. Como la aceptación fue tal, a principios de mayo el emprendedor Tomás Luberriaga junto a su novia Fátima Ricci abrirán su primer local propio en la ciudad.

 

Bajo el nombre de Almacén de Quesos, el comercio estará ubicado muy cerca del Parque Urquiza, sobre 3 de Febrero al 500. La particularidad del lugar será que además de vender los quesos de la empresa familiar la oferta se completará con una amplia gama de productos comestibles regionales de origen. Y para resaltar, no habrá máquina cortadora de fiambres como una de las principales diferencias con sus competidores.

 

En cuanto a la decoración, el espacio de  2.5 metros de ancho por 6 metros de largo estará decorado con muebles y adornos de palet fabricados por sus dueños. Con una cálida ambientación y una atención personalizada, el lugar busca reflejar la identidad y tradición de sus productos 100% artesanales.

 

“La historia comienza con mi abuela, Juana Doeswijk. Ella vino de Holanda muy jovencita a la Argentina tras la guerra en 1948. Su familia se dedicaba a fabricar quesos pero ella no estaba muy convencida de continuar desarrollando esa tarea. Fue mi abuelo, un chacarero de Los Toldos, de origen vasco el que la convenció a montar la fábrica. Él era muy religioso y como buen cristiano tenía el deber de generar trabajo y aprovechar la tierra”, detalla Tomás orgulloso de sus abuelos fundadores.

 

Hoy la fábrica se nutre de un tambo que genera 13 mil litros de leche diarios y que lleva el nombre de «La oma» (abuela en holandés), en honor a Juana que aún lo recorre con sus 90 años. La especialidad de la casa es el Gouda, un queso de pasta semidura. Sus otras variedades son los saborizados, ideales para la picada  y sardo en hormas de 2 a 3 kilos. Para algunos rosarinos estos productos les resultarán conocidos ya que desde hace un tiempo la pareja de jóvenes los venden en la costanera central, donde aseguran «sacarselos de las manos».

 

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